Los Reyes del Grial

El trovador germano Eschenbach describió el Grial como una piedra mágica (“lapis exilis”).

De hecho, fue en San Juan de la Peña donde se añadieron el pie y las asas a la copa de ágata que fue en un primer momento el Santo Vaso.

La copa inicialmente era, pues, una “piedra preciosa”; una piedra rojiza y brillante. Un cáliz de radiante piedra custodiado en un templo de roca húmeda.

San Juan fue el templo y el panteón de la nueva dinastía, de los sucesores de Ramiro I (primer monarca de Aragón):

Sancho Ramírez, Pedro I...

Reyes del Grial fueron, en el poema de Eschenbach, Titurel, Frimutel, Amfortas y Parzival. Reyes “abades”, jefes de los Caballeros del Grial.

Titurel (como Sancho Ramírez) derrotó a los paganos y fundó el templo de Montsalvat, cerca del bosque de Salvatierra, donde, para custodiar la Santa Copa, instituyó la Caballería del Templo.

Le sucedió Frimutel, Pedro I. Y a éste, Amfortas:

Amfortas, el Rey Herido, poseedor y guardián del Grial, gran maestre de los caballeros que lo custodian, es Alfonso I el Batallador, rey entre 1104 y 1134.

Los trovadores occitanos llamaron al rey aragonés Amfortas, nombre que en la leyenda se dará al Rey del Grial. En las monedas acuñadas durante el reinado de Alfonso se lee “Anfus Dei Gratia Rex”.

Es hijo segundo del fundador del Templo del Grial, sucesor de su hermano, el primogénito (Pedro I), que murió sin hijos.

Alfonso el Batallador fue un rey guerrero que actuó toda su vida como el Rey del Grial de la leyenda, según las normas de la caballería griálica.

Pero Alfonso perdió parte de sus tierras en una derrota que llevó grandes desgracias al reino.

Alfonso fue vencido en la batalla de Fraga y se retiró herido a San Juan de la Peña, el castillo del Grial.

En la leyenda, la herida de Amfortas no cicatriza, y mientras se mantiene abierta el reino se arruina.

El reino está a la espera de Parsifal...

 

Alfonso I introdujo la Orden del Temple en España, y, carente de descendencia, en su testamento dejó el reino a las Órdenes Militares (Templarios, Hospitalarios y Santo Sepulcro).

Murió en 1134, a consecuencia de la herida sufrida en el asedio de Fraga.

Los aragoneses no acataron el extraño testamento del soberano y eligieron como rey a su hermano Ramiro, que vivía en un monasterio.

Ramiro II el Monje es Parsifal, el caballero místico. El “ignorante casto” que sustituye a Amfortas como custodio del Grial.

El reino se halla debilitado y los nobles esperan sacar provecho. Se produce la rebelión de los ricos-hombres, que no reconocen la autoridad del nuevo rey, del que se burlan llamándole el rey monje.

Era un rey que no sabía luchar y que por tanto no podía reinar.

Ramiro el Monje se esfuerza por imponer su autoridad a los nobles levantiscos.

Y finalmente lo conseguirá...

Sancho Ramírez
Sancho Ramírez
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Pedro I
Pedro I
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Alfonso I el Batallador
Alfonso I el Batallador
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Alfonso I el Batallador
Alfonso I el Batallador
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Moneda de Alfonso I
Moneda de Alfonso I
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Ramiro II el Monje
Ramiro II el Monje
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Ramiro II y los nobles
Ramiro II y los nobles
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