La leyenda del Grial.

El "Santo Cáliz" de Valencia y el "Grial" de los trovadores franceses son una misma cosa: Los trovadores lo conocieron cuando la copa se hallaba en San Juan de la Peña, y sobre aquel lugar y aquel objeto construyeron sus poemas. El "Montsalvat" del Parsifal es el "Monte Salvado" que se yergue en San Juan de la Peña.

 

Cáliz, Grial... No son realidades diferentes. La una dio lugar a la otra. La presencia del Cáliz en San Juan de la Peña está en el origen de la poderosa leyenda del Grial. El uno no se entiende sin el otro. Desde Chrétien de Troyes y sus continuadores, Cáliz y Grial están unidos para siempre, y recorrer el camino del Cáliz es una forma, una más, de buscar el Grial, sea éste lo que sea para cada cual.

Muchos de los que se acerquen al Cáliz, lo harán en busca del Grial. El Cáliz es la parte visible de una búsqueda invisible. Que lo que se busca no sea visible, no significa que no sea real.

 

 

«El motivo más popular de la literatura medieval fue la legendaria "Búsqueda del Santo Grial". Se convirtió en una metáfora del eterno anhelo de los hombres por lo divino, y también del significado de la vida y de una misión por la que valiera la pena vivir y morir.

No sólo es posible identificar el Grial con el Santo Cáliz, actualmente en Valencia, y el mítico castillo del Grial, "Munsalwäsche", con el monasterio fortificado de San Juan de la Peña, al pie del Mons San Salvatoris: también encontramos paralelismos entre los protagonistas de los relatos de Wolfram y Chrétien y personajes históricos relacionados con la preciosa reliquia».

Michael Hesemann

 

 

 

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